La suite 2820

El 37 % de los franceses quiere que Dominique Strauss Kahn sea el candidato del

socialismo en las  presidenciales de 2017. ¿Qué tiene que ver esto con la suite de un hotel?

Veamos. El 14 de mayo de 2011, el mundo de Dominique Strauss Kahn (D.S.K.) se derrumbó. El por entonces presidente del Fondo Monetario Internacional, se encontraba en un vuelo de Air France a punto de despegar de JFK. De repente, unos policías entraron en la cabina y lo sacaron del avión. Una mujer acababa de denunciarlo por violación.

Foto: Rob Young para commons.wikimedia.org

Repasemos los hechos: el otrora candidato mejor posicionado para desbarrancar a Nicolas Sarkozy de la presidencia de la Quinta república se alojaba en la suite presidencial del Sofitel de Nueva York. Según su testimonio,  preocupado por un email que le había advertido que los mensajes de su BlackBerry eran leídos en la sede del partido de Sarkozy, D.S.K. se apuró a hacer el check-out para almorzar con su hija antes de abordar el vuelo  a París. En el auto que lo llevó luego al aeropuerto, se percató de que el Blackberry no estaba entre sus pertenencias. Aunque se dice que es casi imposible hackear un BlackBerry, tenía pensado llevarlo a París para que un experto lo revisara. Para empeorar las cosas, según D.S.K, un diplomático le había advertido de que se planeaba un escándalo que lo eliminara de la contienda presidencial.

Según el periodista Edward Jay Epstein, la mujer que lo acusaría después, Nafissatou Diallo, entró a la suite de D.S.K, la 2806, ese 14 de mayo entre las 12:06 y las 12:07 del mediodía. En general, el personal de limpieza del Sofitel no entra a una habitación cuando el huésped aún está dentro, apunta Epstein en uno de sus artículos. Sin embargo, según D.S.K., cuando salía de la ducha, se topó con Diallo. Los registros telefónicos indican que a las 12.13 el economista habló durante menos de un minuto con su hija para avisarle que llegaría tarde. Lo que sucedió entre el funcionario y Diallo entre esos seis o siete minutos es fuente de discusión, recalca Epstein.  Al principio, los abogados de DSK negaron cualquier tipo de relación entre ambos. Cuando llegaron los resultados de ADN, que indicaban un encuentro sexual entre Diallo y el funcionario, admitieron que hubo una relación consensuada.

Epstein destaca que el director de seguridad del Grupo Accor -propietario del Sofitel-, está vinculado al servicio de inteligencia francés. Por otro lado, el juez estadounidense desestimó el caso contra D.S.K. porque Diallo mostró incoherencias en su relato. Pese a que se demostró lo contrario, negó haber entrado en la 2820 después del supuesto ataque.  Más tarde, esta ciudadana guineana renunciaría a su empleo y abriría un restaurante en el Bronx con el dinero que habría recibido en un acuerdo extrajudicial.

Un elemento que entorpeció la pesquisa es que las llaves electrónicas del Sofitel no registran la hora de salida de una habitación. No se sabe a qué hora abandonó Diallo la suite en la que supuestamente acababa de cometerse un  delito. Se probó que antes y después del ataque, Diallo entró a la 2820, ubicada en el mismo piso que la presidencial. ¿Para qué lo hizo? Se especula con que  allí había alguien que la habría asistido con la historia que haría caer al funcionario. No se pudo saber más porque el hotel no quiso revelar la identidad del “empresario francés” que se hospedaba allí. ¿Y qué pasó con el BlackBerry? Nunca se encontró.

Foto: Rob Young para commons.wikimedia.org

Hace unos meses, el enfant terrible de la política francesa fue absuelto en un juicio por proxenetismo agravado en el Carlton de  Lille. Otro hotel de lujo. Se lo acusó de haber tenido sexo con prostitutas en fiestas organizadas por empleados de ese hotel.

Foto: Tours59 http://creativecommons.org

Foto: Tours59 http://creativecommons.org

El hombre es un tipo dominado por su vida íntima, y lo que no queda claro es si es un depredador sexual o una víctima de sus desprolijidades y su condición de figura pública. Pero tantos escándalos parecerían indicar lo primero. La ahijada de su segunda esposa lo acusó hace unos años de intentar violarla. En 2008, el FMI investigó la relación entre una de sus empleadas y el funcionario. Después de admitir que el affaire fue de común acuerdo, la economista en cuestión acusó al entonces titular de la institución monetaria de abuso de poder.

Con la denuncia de Diallo se disolvieron los sueños presidenciales del economista, al igual que su puesto en el FMI.  Pero el sondeo difundido este mes según el cual el 37 % de los franceses quiere verlo en el Elíseo parece darle una revancha. ¿La tomará D.S.K? Mientras, el misterio de la suite 2820 sigue sin resolverse.

 

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