Las llaves del reino: comunidad Airbnb

¿Anfitrión en Airbnb y no puedes entregar las llaves a tu huésped?

Soluciones para usuarios de esta plataforma colaborativa. En Estados Unidos, está extendido el sistema de dejar las llaves dentro de un recipiente con candado que se abre con un código. En general, se dejan en espacios en común como alambrados, patios o rejas de edificios de departamentos. Hay peligros, claro: que el pasajero no encuentre el candado, generalmente a una prudente distancia del departamento en que pernoctará. Que alguien rompa o robe el candado. O, peor aún: que alguien encuentre el candado y adivine -o sepa- dónde está la vivienda, a la que se accede con ese candado. En Latinoamérica, donde es habitual que haya un portero en el edificio, se puede dejar la llave a esta persona, o a un vecino. Pero el problema es cuando el huésped hace el check-in tarde en la madrugada, y no hay nadie para recibirlo. Otra alternativa es dejar las llaves en algún bar o café en las inmediaciones de la vivienda que se alquila. Pero el riesgo es que las llaves se pierdan entre tazas y vasos detrás de un mostrador, o que la persona a la que se le encomendó la tarea no esté cuando que llega el huésped. El método depende casi totalmente de la buena voluntad del empleado que accedió a entregarlas, y también existe la posibilidad de que el dueño o encargado del local ponga malas caras o exija un consumo mínimo al huésped que viene a retirar su llave. Otros métodos caseros consisten en esconder las llaves en una maceta, en un alféizar o un irrigador de jardín, mientras que las alternativas hi-tech incluyen cerraduras digitales. Esta opción es costosa, y puede encarecerse más si   el anfitrión desea cambiar el código de acceso con cada nuevo huésped. Pero las ventajas son muchas, e incluyen la apertura remota de la cerradura desde un teléfono inteligente. Por último, existen emprendimientos consagrados a resolver la entrega de llaves de propiedades alquiladas mediante Flipkey o plataformas similares. CityCopilot funciona como un escritorio abierto 24/7 en el que se dejan o retira un juego de llaves por 10 dólares -hay paquetes por 45 dólares para cinco intercambios de llave-. La desventaja es que sólo funciona en Nueva York. Keycafe opera de modo similar en algunas ciudades estadounidenses, en París, Londres, Vancouver y Toronto, mientras que Prorply da este servicio en Manhattan y Brooklyn -además, ofrece limpieza del departamento, lavandería, etc-.

 

Room 155

Comentarios

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    Jorge Camargo 2 años ago

    Yo lo usé en Nueva York y estuvo bueno.

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